Escuela de Misionología – historia de la EFM
Publicado en el boletín PROYDE nº 3, 1990

Vivimos en una sociedad de expertos. Quien más quien menos, todos estamos especializados en algo. Así, asistimos a cursillos, convenciones, encuentros… que nos permitan estar al día. Las congregaciones religiosas cuidan con mimo la formación de sus candidatos. Todas son conscientes de que no basta la buena voluntad. Todos queremos ofrecer un buen servicio.
Hay, sin embargo, un campo en el que tradicionalmente se había descuidado la preparación de los candidatos: los misioneros. Tal vez, se había pensado que bastaba una preparación general, el aprendizaje de algún idioma extranjero y el billete de avión. Así, muchos de nuestros misioneros han partido sin ninguna preparación específica, armados de buena voluntad y con unas enormes ganas de hacer el bien. Y claro, después llegan las desilusiones y los problemas.
Los Superiores de las congregaciones “específicamente misioneras”, conscientes de la gravedad del problema, solicitaron al Instituto San Pio X la fundación de una Escuela Superior de Formación Misionera. En octubre de 1986 el nuevo centro abría sus puertas. Todos los profesores, con amplia experiencia misionera, están capacitados a nivel universitario. Los cursos incluyen doce asignaturas diferentes y tienen una duración de nueve meses.
Desde sus inicios, el centro ha formado a más de 150 candidatos misioneros. Los alumnos provienen de ambientes muy diversos: sacerdotes diocesanos agrupados en el IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras). El resto del alumnado proviene de diferentes congregaciones religiosas: PP. Blancos, Hijas de la Caridad, Mercedarias de Bérriz, HH. Maristas, Agustinas Misioneras… Hay, también, dos alumnos zaireños, una alumna portuguesa y otra de Colombia. Caso insólito, una exsuperiora general de una congregación, muy conocida en América, sigue las clases y hace sus “tareas de casa”.
En su intento de ofrecer una formación más adecuada a los candidatos, el centro adapta sus programas a las necesidades de las misiones. En estrecha relación con los formadores de las congregaciones religiosas, la Escuela, año tras año, va adecuando sus programas para satisfacer las necesidades de los futuros misioneros.
La lista de asignaturas es muy diversificada: Economía y Política; Síntesis teológica de la Misión; Historia de la Evangelización; Técnicas de animación popular; Diálogo entre culturas; Religiosidad Popular y Sectas; Teología de la liberación; Comunidades Eclesiales de Base; América Hoy; África Hoy…
Como director del centro y profesor de “Economía y Política” creo que el centro ofrece un servicio insustituible para los futuros misioneros. Hoy, tras el cierre de la Escuela de Formación Misionera de Alcobendas, es el único centro de formación misionera de España.
En el transcurso del año pasado, en algunos de mis viajes por el Tercer Mundo, me encontré ya con los “antiguos alumnos y alumnas” de la Escuela de Misionología. Alumnos que en medio de la nueva realidad guardan un recuerdo entrañable de la escuela.

Hno. Pedro M. Arrambide